lunes, 2 de diciembre de 2019

Masa muscular y calorías: ¿Cuál es la relación?


Nuestro cuerpo funciona así: cuanto más masa muscular tenemos, más gastamos calorías. Eso significa que un kilo de masa muscular puede consumir alrededor de 9.000 calorías en un mes.

Sabemos que para muchos puede parecer una broma, pero con músculos activos podemos perder un porcentaje de grasa incluso mientras dormimos. Es decir, cuando la persona tiene masa muscular es posible adelgazar durmiendo.

El efecto es porque los músculos requieren energía para sus funciones consumiendo así una de las fuentes de reserva de nuestro organismo que es la grasa blanca.

Así que llegamos a la siguiente conclusión: si queremos adelgazar, tenemos que aumentar la tasa de masa muscular en el cuerpo. ¿Pero cómo hacer eso?

La alimentación puede ser la clave. Y para ello, se deben consumir alimentos ricos en proteínas hasta 30 minutos después del ejercicio para ayudar a la recuperación y formación de los músculos.
Algunos alimentos altamente proteínicos son:

Pollo (23g de proteína por 100g)
La carne de pollo tiene proteínas y poca grasa, así que es un excelente alimento para la hipertrofia muscular.

Salmón (21,62 g de proteína por 100 g)
Además de proteínas, el pescado es rico en omega 3, una grasa saludable con efecto antiinflamatorio.

Huevos (6 g por unidad)
Especialmente la clara de huevo, ya que es el alimento con la proteína más completa y más fácilmente absorbida por el organismo.

Soja (34 g de proteína por 100 g de Soja)
Aunque no tiene proteína completa, puede combinarse con cereales para aumentar el valor proteínico y además no tiene grasa.

Tofu (8,1 g de proteína por 100 g)
El tofu puede añadirse a la dieta in natura, cocida o sofrita; sin que ello llegue a alterar sus propiedades nutritivas. En suma, se trata de un alimento muy versátil, tanto en su presentación como en su sabor.



domingo, 1 de diciembre de 2019

Bronquitis: tipos y tratamiento


La bronquitis se caracteriza por una inflamación bronquial. Nuestros bronquios son las principales vías aéreas de los pulmones y son esenciales para el correcto funcionamiento de la respiración.

Al inflamarse, esas vías se estrechan y hacen que la respiración sea mucho más difícil. Además, puede traer síntomas como la tos, un mecanismo de defensa de nuestro organismo.

Una de las principales complicaciones que puede derivarse de la enfermedad es el enfisema pulmonar debido a la falta de aire.

Según los estudios realizados por redzer, se cree que la bronquitis tiende a aumentar su incidencia a medida que una persona avanza a la edad. Además, existe una ligera preferencia de la enfermedad por el sexo masculino (12,5%) frente al sexo femenino (10,2%).

Tipos de bronquitis

Existen diferentes tipos de bronquitis, que se manifiestan de diferentes formas; por ejemplo:

Bronquitis asmática

Consiste en la inflamación de los bronquios, que acumulan secreciones, generalmente derivadas de una alergia de las vías respiratorias. A veces no es posible curarla, pero es posible controlarla utilizando los medicamentos prescritos por su médico.

Bronquitis crónica

En estos casos, la inflamación bronquial se debe a una acumulación de secreciones de más de tres meses de duración, incluso después de intentar tratarla con medicamentos aparentemente adecuados. En estos casos, puede ser necesario visitar a un especialista para que le receten medicamentos expetentes y otros más específicos. Algunas personas que padecen bronquitis crónica siguen utilizando auxiliares naturales como tés e infusiones para acelerar el proceso y el tratamiento. Existe una mayor probabilidad de curación cuando no hay enfermedades pulmonares asociadas a la bronquitis.

Bronquitis alérgica

Este tipo de bronquitis está fuertemente ligada a alergias respiratorias y no tiene el factor contagioso. Además, no siempre es posible curar este tipo de bronquitis. Lo que es posible es intentar controlar sus síntomas, ya sea mediante medicación o incluso mediante vacunas para evitar grandes manifestaciones alérgicas.

Tratamiento de la bronquitis

Es necesario evaluar caso por caso para prescribirle el tratamiento más adecuado. Hay casos en los que la toma de un antihistamínico puede ser suficiente (bronquitis alérgica) y otros en los que es necesario tomar broncodilatadores, antiinflamatorios, corticosteroides, expectorantes o mucolíticos.
En algunos casos todavía, generalmente cuando se asocia con alguna enfermedad pulmonar, no hay cura.
No obstante, se pueden hacer algunas sugerencias útiles para el tratamiento de la bronquitis:
Descanso.

  • Ingestión de muchos líquidos para que las secreciones sean más fluidas y más rápidamente expulsadas del cuerpo.
  • Ejercicios físicos como la natación ayudan mucho a mover las secreciones y son grandes auxiliares para la respiración. Sin embargo, hay que tener cuidado con los niveles de cloro de las piscinas.
  • Fisioterapia, que puede ayudar a aumentar la capacidad respiratoria y también puede ayudar a eliminar secreciones, ya sea mediante técnicas manuales o mediante el uso de máquinas para este fin.



miércoles, 29 de mayo de 2019

Hábitos y alimentos que dificultan la digestión


A menudo es difícil adecuar buenos hábitos alimenticios en una rutina llena de compromisos. Uno de ellos es dejar de respetar los horarios de las comidas y cambiarlas por bocadillos rápidos. También tenemos la costumbre de hacer ayunos prolongados o comer muy rápido, a veces de pie.

La gente también se ha acostumbrado a la ingestión de bebidas gaseosas en grandes cantidades durante las comidas, ya que esto facilita la ingestión de los alimentos sin masticar. Se enfrentan a restaurantes que estratégicamente exhiben gradas llenas de frituras irresistibles o eligen comida rápida. Porciones cada vez mayores de los alimentos industrializados y varias tazas de café a diario. Peor aún, además de todo eso, cuando llegas a casa tarde por la noche y con hambre, mucha gente termina ingiriendo una gran cantidad de comida y va directo a la cama.

Para tener una buena digestión es necesario:


  1. Evitar ayunos prolongados, comer en intervalos de hasta 4 horas;
  2. Evitar las comidas voluminosas;
  3. Masticar bien los alimentos y practicar comer más despacio. Una pista es descansar los cubiertos en la mesa entre un bocado y otro;
  4. Evitar ingerir líquidos juntos con las comidas, principalmente los gasificados. Es preferible ingerir líquidos hasta una hora antes de la comida o dos horas después;
  5. No acostarse después de las comidas, principalmente líquidas. Dar un tiempo de dos horas;
  6. Evitar ropa y cinturones abrochados;
  7. Buscar siempre alcanzar el peso ideal;
  8. No abusar del café. Tratar de consumir como máximo cuatro tazas al día;
  9. Evitar frituras y comidas grasientas;
  10. Vigilar sus intolerancias e intentar respetarlas.

Además de los hábitos equivocados, la ingestión de algunos alimentos también dificulta la digestión. Eso ocurre con la sandía, el melón, el pepino y el pimentón. En esos casos, la única salida es evitar el consumo de alimentos para los que no tenemos tolerancia, porque eso no define ninguna enfermedad, sino una intolerancia digestiva individual.

Es el caso de la leche de vaca. Esto ocurre con algunas personas con una deficiencia progresiva de lactasa a lo largo de su vida, la enzima responsable de la digestión del azúcar de la leche, la lactosa. Se cree que el 50% de los adultos son intolerantes a la lactosa, y esta cifra puede llegar al 100% entre los orientales.

Para conseguir las recomendaciones de calcio en las dietas, podemos utilizar leche sin lactosa, leche fermentada e incluso yogur, ya que se toleran mejor debido a su menor contenido de lactosa en relación con la leche.




martes, 28 de mayo de 2019

Diabetes: 5 preguntas clave para saber más sobre este tema


Hoy en día, la diabetes es uno de los grandes retos mundiales de salud pública. Conozca las causas asociadas a esta enfermedad.

La incidencia de diabetes está aumentando en todo el mundo, principalmente debido a la diabetes tipo 2. Si está interesado en entender esta enfermedad y cuáles son las causas, consecuencias y tratamientos que podrían estar asociados, este artículo es para usted.

Diabetes: ¿Qué es?

La diabetes es una enfermedad metabólica crónica con niveles elevados de glucosa (azúcar) en sangre.

La insulina es una hormona que permite la entrada de azúcar en las células, reduciendo la cantidad de azúcar circulante. Cuando el páncreas no puede producir insulina en cantidades suficientes para satisfacer al organismo, o incluso cuando los órganos tienen resistencia a esta hormona, es ahí donde ocurre la diabetes. Es decir, cuando esta hormona no funciona correctamente o incluso cuando no existe, los niveles de glucosa en sangre aumentarán y, en consecuencia, aparecerá esta enfermedad crónica que es tan común en todo el mundo.

¿Cuáles son los síntomas?

La diabetes puede ser asintomática o aparecer con varios síntomas. Tome nota de los síntomas más comunes:

  • sed excesiva
  • fatiga
  • sensación de hormigueo o incluso entumecimiento en manos y pies
  • visión borrosa
  • orinar con frecuencia
  • vómitos
  • dolor abdominal
  • infecciones con cierta frecuencia
  • pérdida de peso
  • hambre excesiva
  • proceso de cicatrización lento

¿Qué tipo de diabetes hay?

a) Diabetes Tipo 1:

En la diabetes tipo 1, el diagnóstico es muy rápido y normalmente un poco dramático. También conocida como diabetes juvenil o insulinodependiente, tiene una fuerte predisposición genética.
Caracterizada como una enfermedad autoinmune, en la que el páncreas pierde la capacidad de producir insulina debido a un defecto presente en el sistema inmune (aparición de autoanticorpos frente a las células beta pancreáticas).

b) Diabetes previa

Esto ocurre cuando se producen ligeros cambios en los valores glucémicos de la sangre, es decir, valores que no son normales, pero tampoco son suficientes para considerar la diabetes.
Normalmente, las personas que experimentan este tipo de cambios tienden a padecer diabetes en el futuro.

C) Diabetes Tipo 2

Esto ocurre cuando el páncreas se resiste a la insulina, pero también cuando la producción de insulina es relativamente pequeña e insuficiente.
La diabetes tipo 2 es el tipo más común que se produce predominantemente en adultos. A menudo está asociada con el exceso de peso, el sedentarismo y el consumo excesivo de alimentos ricos en grasas e hidratos de carbono refinados, que no son en absoluto proporcionales a la energía que se gasta. Sin embargo, también puede manifestarse debido a factores genéticos en los que ya existe una predisposición genética.
En este tipo de diabetes, la enfermedad puede a menudo no ser detectable en cuanto se manifiestan los primeros signos. Es decir, puede vivir con diabetes tipo 2 durante un largo periodo de tiempo sin saber que la enfermedad está presente.

d) Diabetes Gestacional

La diabetes gestacional se desarrolla normalmente en el tercer trimestre del embarazo. Es el resultado de una resistencia insulínica debida al entorno hormonal del embarazo, especialmente si ya existe un historial familiar de diabetes.

Si está embarazada, cálmese. ¡La ayudaremos a entender mejor este asunto!
Aunque pueden aparecer algunos signos de alerta, como visión borrosa y sed excesiva, Este tipo de diabetes tiende a desaparecer después del parto. Se trata, en la mayoría de los casos, de un período únicamente durante el embarazo y en el que la mujer embarazada debe tomar ciertas precauciones.

El diagnóstico consta de dos fases:

  • evaluación de la glucosa en ayunas en la primera visita prenatal
  • reevaluación a las 24-28 semanas mediante una prueba de tolerancia a la glucosa oral (PTGO).
¿Para qué sirve la Butilhioscina?

¿Cuáles son los tratamientos asociados?

La diabetes es una enfermedad crónica que no tiene cura. Sin embargo, con un cambio en el estilo de vida y un tratamiento farmacológico adecuado, es una enfermedad controlable.
El objetivo del tratamiento de la diabetes es controlar la cantidad de glucosa presente en la sangre, evitando así caídas o picos a lo largo del día.

Para el tratamiento de la diabetes tipo 1, es necesario inyectar insulina para mantener los niveles de glucosa en sangre normales. Para que esto ocurra de la mejor manera posible, su médico le controlará y le suministrará un esquema de insulina (incluyendo los tipos de insulina, las dosis adecuadas, las formas correctas de administración y el horario).

Siempre se administra bajo la piel mediante inyecciones en lugares como brazos, barriga, muslos y nalgas. Cabe señalar que la panza es el lugar para las inyecciones de acción más rápida y que los muslos se utilizan más para las inyecciones de acción intermedia.

Por lo tanto, si nota un pico o un descenso en los valores de insulina, debe inyectarse en el vientre.
Para el tratamiento de la diabetes de tipo 2, éste exige que cambie sus hábitos alimenticios y, a su vez, su estilo de vida.

La ingestión de alimentos con bajo contenido en grasas y azúcares, la práctica del ejercicio físico, el control del peso, el control periódico de los valores de glucosa y las visitas médicas regulares son algunos factores que contribuyen a un tratamiento eficaz.

Sin embargo, si padece este tipo de enfermedad, puede que también tenga que tomar algunos medicamentos para controlar su nivel de glucosa. En consulta con su médico, éste le indicará el tratamiento más adecuado para su caso, que puede pasar por la toma de comprimidos diferentes e incluso de inyecciones.

Hablando ahora del tratamiento de la diabetes gestacional, su objetivo es reducir los niveles de azúcar en la sangre de la madre para que no perjudique el desarrollo del bebé.

Si ese es tu caso, no te preocupes. La práctica del ejercicio, junto con una alimentación sana, es a menudo suficiente para mantener sus niveles normales de glucosa.

Sin embargo, si estas prácticas no son suficientes, existen otros métodos, como el uso de medicamentos por vía oral o incluso inyecciones temporales de insulina.

¿Qué importancia tiene la nutrición en el tratamiento de la diabetes?

La nutrición es un elemento esencial en el tratamiento de la diabetes, pero es importante saber más e informar al médico que realiza el seguimiento de la enfermedad.

Para muchas personas con esta enfermedad crónica es indispensable establecer un plan de nutrición adaptado a sus preferencias individuales, así como a sus necesidades glucémicas y actividades diarias. Por lo tanto, si usted es diabético, debe ir acompañado por un equipo de especialistas en nutrición para que todo el proceso de tratamiento sea más fácil para usted.




sábado, 25 de mayo de 2019

¿Cómo sé si tengo un melanoma?


El melanoma es un tipo de cáncer silencioso que actúa a lo largo de los años, mientras los rayos UV del sol penetran y dañan la piel, y que requiere un diagnóstico precoz como clave para su curación.

¿En qué parte del cuerpo es más frecuente?

Las lesiones del melanoma aparecen con más frecuencia a partir de los 50 años y principalmente en la cara, cuello, espalda y extremidades, así como partes del cuerpo que están más expuestas al sol a lo largo de su vida.

¿Cómo identificar un melanoma?

Los médicos aconsejan que las personas observen su propia piel y sean capaces de identificar aspectos anómalos o cualquier cambio. Para ello, existe un examen que ayuda en el diagnóstico y que puede hacerse en casa. Se llama la regla ABCD, incluye las principales características que pueden ser signos de cáncer de piel. Son:

  • Asimetría: en la lesión, ¿una mitad es muy diferente de la otra? Mantente alerta.
  • Borde: cuando el contorno de la señal o de la mancha es irregular y no presenta un borde de aspecto liso, también puede ser una advertencia.
  • Color: colores diferentes en una señal o una mancha, como Negro, marrón y rojo.
  • Diámetro: un diámetro mayor de 6 mm es preocupante.

La apariencia de un melanoma puede variar, pero es importante saber que una o dos características de la regla ABCD ya indican una alerta.

Diagnóstico del melanoma

Para diagnosticar de forma precoz un melanoma, es indispensable que el paciente analice su propia piel para comprobar cualquier cambio en la piel o saliente de una señal existente. Tras la observación realizada en casa y durante el examen de rutina, el médico profundizará el análisis de la piel afectada.
Si experimenta algún cambio en la piel o en algún signo ya existente, consulte con su médico de cabecera y aclare las dudas. En caso de sospecha de melanoma, debe ser visto por un dermatólogo.

Otras señales de advertencia


  • Aparición de una zona negra en un lunar ya existente
  • Heridas que sanan lentamente
  • Burbujas de sangre bajo las uñas
  • Aparición de costras recién formadas
  • Picazón
  • Alteración de la textura de una señal (rigidez o protuberancia) puede indicar un melanoma avanzado, así como el sangrado de una señal
  • Por lo general, el melanoma no causa sensación de dolor. No busques este síntoma como una alerta.
  • Factores de riesgo
  • Historia personal de melanoma o melanoma en la familia
  • Cabello rubio o claro
  • Piel clara
  • Ojos claros
  • Tendencia a formar pecas e incapacidad para broncear la piel
  • Predisposición a quemaduras por el sol
  • Inmunosupresión
  • Nevos displásicos

¿Qué son los nevos displásicos?

Los nevos displásicos son signos de apariencia anormal o inusual que pueden evolucionar hacia un melanoma y requieren una mayor atención, con exámenes regulares.

A menudo, la apariencia de un nevo displásico puede confundirse con un melanoma y hacer sonar la alarma. En estos casos, corresponde al dermatólogo responsable decidir si retirarlo para su análisis (única forma de detectar si es un cáncer) o si debe seguirse únicamente como seguimiento de la señal.
A menudo, el especialista registra la apariencia de la piel a través de fotografías para seguir el desarrollo o verificar cualquier cambio.

Tipos de melanoma

El melanoma maligno es la forma más agresiva de la enfermedad de la piel y es cada vez más frecuente en todo el mundo, siendo incluso uno de los tumores más malignos para nuestro cuerpo. El origen de este tipo de tumor está en las células que componen el sistema de pigmentación de la piel, es decir, que son responsables del bronceado. En situaciones más raras, este tipo de cáncer puede deberse a células oculares, mucosas, vías respiratorias, intestino o incluso cerebro.

El melanoma maligno es uno de los cánceres considerados más graves y su curación dependerá sobre todo de un diagnóstico precoz. Incluso con los avances de la ciencia y la medicina, tratar un melanoma avanzado es bastante delicado.

El grupo de los no melanoma incluye el carcinoma espinocelular y el carcinoma basocelular (o basalioma), que son tipos de tumor menos agresivos, pero que si evolucionan sin diagnóstico pueden ser fatales.

Actuar a tiempo

El melanoma es un tipo de cáncer altamente tratable cuando el diagnóstico se hace en una fase temprana, mientras que el tumor sigue siendo de aspecto fino y no ha invadido profundamente la piel. Si el tumor no es diagnosticado y extirpado antes de tiempo, las células cancerosas pueden extenderse dentro de la piel y llegar a tejidos que aún podrían estar sanos. En casos más graves, la enfermedad puede invadir otras partes del organismo, lo que dificulta el control del cáncer.




viernes, 24 de mayo de 2019

Aceite de semilla de granada, conoce sus beneficios para la circulación


El aceite de semilla de granada es un antioxidante eficaz y puede usarse para tratar problemas dermatológicos y capilares.

La granada es un fruto del árbol homónimo y, según los investigadores rusos, es originario de Grecia, Siria, Chipre y también de regiones pertenecientes al centro del Oriente Próximo.

Rica en vitaminas A del complejo B, C y E, además de sustancias antioxidantes como los flavonoides y otros nutrientes, la granada fortalece el organismo y ayuda en la prevención de diversas enfermedades. De sus semillas, se extrae un aceite muy poderoso que puede ser usado como medicina natural.

El aceite de semilla de Granada

La granada está compuesta de nutrientes que ayudan a la circulación, mejoran la apariencia de la piel, ayudan a la visión y mejoran la salud cardiovascular. Las partes utilizadas son las semillas, las cáscaras del fruto y del tronco y la corteza de la raíz.

El aceite extraído de sus semillas contiene una elevada concentración de ácido púbico, un ácido graxo que tiene efectos antiaterogénicos, es decir, que dificulta la formación de placas en las arterias. El aceite de semilla de granada también es un antioxidante eficaz y puede usarse para tratar problemas dermatológicos y capilares.

Las semillas de Granada tienen propiedades antioxidantes, regenerativas, antiaterogénicas, hidratantes, antidiabéticos y anticancerígenos.

Beneficios del aceite de semilla de Granada:

Prevención de enfermedades cardiovasculares

Un estudio realizado en pacientes con altos niveles de colesterol y triglicéridos indicó que, con la ingestión de aceite de Granada, se ha producido una reducción de los niveles de estas sustancias en el torrente sanguíneo. Además, se observó un aumento del colesterol bueno.

Nutre la piel

Debido al gas carbónico extraído del aceite de semilla de Granada, este producto también sirve para hidratar y nutrir la piel. La elevada concentración de sustancias llamadas polifenoles actúa como antioxidante, protegiendo la piel de la acción maligna de los radicales libres y evitando la aparición de signos de envejecimiento en la piel.

Prevención del cáncer

Según las investigaciones realizadas, el aceite de semilla de granada tiene acción antimicrobiana y anticancerígena que actúan principalmente en la inhibición del desarrollo de células que provocan el cáncer de próstata y mama.

Un estudio publicado por el Instituto Israelí de tecnología afirma que el aceite de semilla de Granada tendría la capacidad de favorecer un proceso de autodestrucción de células cancerígenas.

Las cápsulas de Granada

La granada también puede encontrarse en cápsulas, una forma muy comercializada por la industria farmacéutica. Estas cápsulas son ricas en propiedades antioxidantes y vitaminas A, B, C y E.

Las cápsulas de Granada tienen acción antimicrobiana, capacidad para prevenir enfermedades cardiovasculares, previene la diabetes tipo 2, previene el envejecimiento y rejuvenece la piel, atenúa los síntomas de la menopausia, reduce la acumulación de grasa en el cuerpo, atenúa las arrugas y manchas y retrasa la acción de los radicales libres.

Además, esta cápsula también es un potente hidratante dermatológico, disminuye el colesterol malo, nivela las tasas de sangre y puede impedir que las células cancerosas se proliferen en el organismo.
La indicación de consumo de este producto es de 2 a 4 cápsulas al día, dependiendo del caso y de la finalidad. Tenga en cuenta que, para obtener resultados positivos, el consumo – del aceite y de las cápsulas – debe ir acompañado por un especialista.




Dieta para diabéticos: mitos y cuidados principales


En vista de las características de la enfermedad, los diabéticos deben tener diferentes cuidados con la alimentación. A continuación, conozca algunos consejos adecuados para la dieta para diabéticos.
La dieta para diabéticos inspira atención. Por lo tanto, preparamos algunas sugerencias y resolvemos algunos mitos que forman parte de esta dieta.

Dieta para diabéticos: recomendaciones

Según las Farmacias del Ahorro, en el momento de preparar la comida, debemos imaginar nuestro plato dividido en dos partes iguales. Por lo tanto, el 50% debe rellenarse con verduras y/o vegetales. El otro 50% debe dividirse en dos partes iguales. El 25% debe completarse con proteínas y el 25% restante con hidratos de carbono, preferiblemente cereales completos.

Cuidados dietéticos

Además de todos los controles y normas que deben seguir los diabéticos (control de la glucemia, control de peso, Ejercicio físico y medicación), hay otro factor muy importante para este grupo: el cuidado de la alimentación.

En la actualidad, la dieta para diabéticos ya no es tan restrictiva y se han roto varios mitos.
Sin embargo, hay que evitar algunos abusos, ya que sólo así se pueden controlar algunos riesgos inherentes a la enfermedad, como el colesterol y la presión arterial.

De hecho, estos aspectos son fácilmente controlables a través de una alimentación equilibrada. Y, una vez controlados, permiten mejorar la calidad de vida del paciente.

Una forma de evitar los riesgos es evitar la ingestión de grasas, sal y azúcar, potenciando la ingestión de fibras.

Azúcar

Varios estudios demuestran una relación directa entre el elevado consumo de azúcar y la obesidad, las enfermedades crónicas y la diabetes.

Una forma de evitar el azúcar en los hidratos de carbono es optar por una alimentación a base de alimentos completos, como el arroz y la pasta integrales.

Una de las principales razones por las que los alimentos completos están indicados para la dieta de los diabéticos es que tienen una liberación lenta del azúcar. De este modo se fomenta el suministro constante de azúcar en sangre.

Otra recomendación para las personas diabéticas es que coman entre 5 y 6 veces al día cada 2 ó 3 horas. Es la única forma de evitar grandes variaciones de azúcar en sangre que se pueden caracterización de hiper o hipoglucemias.

Sal

En el caso de la sal, este elemento también inspira una mayor atención. Su ingesta excesiva aumenta el riesgo de hipertensión, lo que puede dar lugar a más complicaciones en la enfermedad.

De este modo, los alimentos ricos en sal deben evitarse siempre, como los embutidos, las conservas y los aperitivos.

Grasa

Las grasas, los fritos y sus salsas deben evitarse en la dieta para diabéticos. El consumo de demasiada grasa puede provocar cambios en los niveles de glucosa e incluso prolongarse varias horas después de la comida. Esto se debe a que conduce a un efecto digestivo más lento.

Sin embargo, cuando se consumen fritos, debe elegir confeccionarlos en aceite de oliva o en aceite de cacahuete.

De hecho, el azúcar, la sal y la grasa se encuentran a menudo camuflados en los alimentos. Pero en una dieta para diabéticos estos tres factores son de suma importancia y deben controlarse más.

Mitos dietéticos

Una dieta adecuada para diabéticos se resume en el hecho de que es bastante similar a la de una persona que no tiene diabetes. Es decir, ambas dietas deben guiarse por los mismos parámetros: equilibrada, variada y completa.

Sin embargo, la dieta para diabéticos sigue estando sujeta a varias ideas erróneas. Uno de los principales mitos de la dieta para diabéticos es la prohibición de la fruta.

Sin embargo, este fundamento no tiene mucho sentido, ya que también para los diabéticos la cantidad recomendada de fruta es de 3 a 4 piezas al día. Sin embargo, hay frutas a las que los diabéticos deben prestar atención en su consumo, ya que algunas tienen un alto contenido de azúcar.

Por otra parte, los zumos, aunque a base de fruta, deben ser una bebida que hay que evitar. Esto se debe a que para hacer, por ejemplo, un zumo de naranja, se necesita más de una naranja.

Así que estamos comiendo más azúcar de lo necesario. Por lo tanto, siempre que sea posible, es preferible optar por la que encontramos en la fruta.

Fuente original: FarmaciasdelAhorro