viernes, 24 de mayo de 2019

Aceite de semilla de granada, conoce sus beneficios para la circulación


El aceite de semilla de granada es un antioxidante eficaz y puede usarse para tratar problemas dermatológicos y capilares.

La granada es un fruto del árbol homónimo y, según los investigadores rusos, es originario de Grecia, Siria, Chipre y también de regiones pertenecientes al centro del Oriente Próximo.

Rica en vitaminas A del complejo B, C y E, además de sustancias antioxidantes como los flavonoides y otros nutrientes, la granada fortalece el organismo y ayuda en la prevención de diversas enfermedades. De sus semillas, se extrae un aceite muy poderoso que puede ser usado como medicina natural.

El aceite de semilla de Granada

La granada está compuesta de nutrientes que ayudan a la circulación, mejoran la apariencia de la piel, ayudan a la visión y mejoran la salud cardiovascular. Las partes utilizadas son las semillas, las cáscaras del fruto y del tronco y la corteza de la raíz.

El aceite extraído de sus semillas contiene una elevada concentración de ácido púbico, un ácido graxo que tiene efectos antiaterogénicos, es decir, que dificulta la formación de placas en las arterias. El aceite de semilla de granada también es un antioxidante eficaz y puede usarse para tratar problemas dermatológicos y capilares.

Las semillas de Granada tienen propiedades antioxidantes, regenerativas, antiaterogénicas, hidratantes, antidiabéticos y anticancerígenos.

Beneficios del aceite de semilla de Granada:

Prevención de enfermedades cardiovasculares

Un estudio realizado en pacientes con altos niveles de colesterol y triglicéridos indicó que, con la ingestión de aceite de Granada, se ha producido una reducción de los niveles de estas sustancias en el torrente sanguíneo. Además, se observó un aumento del colesterol bueno.

Nutre la piel

Debido al gas carbónico extraído del aceite de semilla de Granada, este producto también sirve para hidratar y nutrir la piel. La elevada concentración de sustancias llamadas polifenoles actúa como antioxidante, protegiendo la piel de la acción maligna de los radicales libres y evitando la aparición de signos de envejecimiento en la piel.

Prevención del cáncer

Según las investigaciones realizadas, el aceite de semilla de granada tiene acción antimicrobiana y anticancerígena que actúan principalmente en la inhibición del desarrollo de células que provocan el cáncer de próstata y mama.

Un estudio publicado por el Instituto Israelí de tecnología afirma que el aceite de semilla de Granada tendría la capacidad de favorecer un proceso de autodestrucción de células cancerígenas.

Las cápsulas de Granada

La granada también puede encontrarse en cápsulas, una forma muy comercializada por la industria farmacéutica. Estas cápsulas son ricas en propiedades antioxidantes y vitaminas A, B, C y E.

Las cápsulas de Granada tienen acción antimicrobiana, capacidad para prevenir enfermedades cardiovasculares, previene la diabetes tipo 2, previene el envejecimiento y rejuvenece la piel, atenúa los síntomas de la menopausia, reduce la acumulación de grasa en el cuerpo, atenúa las arrugas y manchas y retrasa la acción de los radicales libres.

Además, esta cápsula también es un potente hidratante dermatológico, disminuye el colesterol malo, nivela las tasas de sangre y puede impedir que las células cancerosas se proliferen en el organismo.
La indicación de consumo de este producto es de 2 a 4 cápsulas al día, dependiendo del caso y de la finalidad. Tenga en cuenta que, para obtener resultados positivos, el consumo – del aceite y de las cápsulas – debe ir acompañado por un especialista.